El punto de vista

Escribe un capítulo desde tres perspectivas: un desafío para expandir tu punto de vista narrativo

El punto de vista es una de las herramientas más poderosas en la narrativa. Cambiar la perspectiva no solo transforma cómo se percibe una escena, sino también cómo el lector conecta con los personajes y sus emociones. En mis trabajos de informes de lectura o editing, me he encontrado en numerosas ocasiones con rupturas del punto de vista que desconciertan al lector, sobre todo, en escritores noveles. A veces es fácil reconocerlo, como esas ocasiones en las que no sabes quién está hablando y debes volver hacia atrás para aclararte; sin embargo, otras, es más complicado.

Como escritor debes aprender a manejar el punto de vista. Este ejercicio práctico te ayudará a profundizar en el manejo del punto de vista, explorando cómo narrar una misma escena desde tres voces diferentes puede enriquecer tu historia y dar nuevas capas a la trama.

¿Listo para el desafío? Aquí tienes los pasos, consejos y algunas variaciones para adaptar el ejercicio a tu nivel de experiencia.

El ejercicio: tres perspectivas, una escena

Paso 1: Elige la escena

Escoge un momento clave de tu historia, como una discusión intensa, un descubrimiento impactante o una situación cargada de tensión emocional. Por ejemplo:

  • Un robo en una cafetería.
  • Un personaje encuentra una carta que cambia todo.
  • Dos amigos enfrentan una traición en medio de una tormenta.

Cuanto más cargada de emociones esté la escena, más interesante será explorarla desde distintas perspectivas.

Paso 2: Define los narradores

Selecciona tres personajes que vivan o sean testigos de la escena. Pueden ser protagonistas, secundarios o incluso un observador inesperado. Por ejemplo:

  • El ladrón, el camarero y un cliente en la cafetería.
  • El que escribió la carta, el que la encuentra y una persona que la lee accidentalmente.
  • Los dos amigos y la tormenta misma como narradora metafórica.

Paso 3: Escribe desde cada perspectiva

Cambia de narrador para mostrar cómo cada uno percibe los mismos hechos, emociones y consecuencias de la escena. Considera:

  • Qué saben y qué no saben: ¿tienen toda la información o solo fragmentos?
  • Sus emociones: ¿cómo se sienten respecto a lo que ocurre?
  • Sus prejuicios: ¿qué asumen o malinterpretan?

Ejemplo práctico: El robo en la cafetería

Desde el punto de vista del ladrón:

Todo iba según lo planeado. La puerta trasera estaba abierta, como siempre. No esperaba que aquel camarero nuevo me mirara directamente a los ojos. Ni siquiera se inmutó cuando saqué el arma. ¿Estaba temblando? Quizás yo era el que temblaba.

Desde el punto de vista del camarero:

Mi primer día, y ya quería renunciar. Estaba limpiando la máquina de café cuando vi al tipo. No parecía nervioso, pero yo sí. Nadie me había dicho qué hacer en un asalto. ¿Le doy el dinero? ¿Llamo a la policía? ¿Por qué me miraba como si me conociera?

Desde el punto de vista de un cliente:

No había visto nada hasta que alguien gritó. Me escondí detrás de una mesa, aferrando el bolso como si eso me fuera a salvar. Por el rabillo del ojo, vi al ladrón. No era como los de las películas. Parecía tan asustado como nosotros.

Puedes encontrar más ejercicios de este tipo en Gotham, W. (2016). Escribir ficción. ALBA Editorial.

Variaciones según tu nivel

Nivel principiante

Usa el mismo estilo narrativo para las tres perspectivas. Concéntrate en mostrar cómo los detalles cambian según quién cuenta la historia.

Nivel intermedio

Juega con los estilos narrativos. Prueba un narrador en primera persona, otro en tercera y otro omnisciente. Esto te ayudará a dominar diferentes enfoques.

Nivel avanzado

Introduce una contradicción entre los narradores. Por ejemplo, uno puede recordar la escena con miedo, otro con culpa y otro con indiferencia. Este contraste hará que el lector reflexione sobre la subjetividad de la verdad.

Beneficios del ejercicio

¿Qué lograrás con este tipo de ejercicios?

Profundizar en tus personajes: al entrar en sus mentes, descubrirás sus motivaciones, miedos y deseos ocultos.

Aumentar la complejidad de tu historia: una misma escena vista desde diferentes ángulos puede revelar secretos, generar tensión o dar pistas al lector.

Mejorar tu dominio del punto de vista: aprenderás a adaptar el tono, el vocabulario y el enfoque narrativo según cada personaje.

Si quieres una inspiración extra…

Grandes autores han utilizado este recurso para crear obras memorables. Por ejemplo:

En Rashomon, Akira Kurosawa explora la verdad a través de versiones contradictorias de un mismo hecho. En La señora Dalloway de Virginia Woolf, múltiples perspectivas enriquecen la narrativa. Por útlimo, En As I Lay Dying de William Faulkner, cada capítulo es narrado por un personaje diferente, aportando capas de significado.

¡Atrévete a probarlo!

¿Te animas a escribir tu capítulo desde tres perspectivas? Este ejercicio no solo pondrá a prueba tus habilidades narrativas, sino que también te ayudará a profundizar en tu historia y a darle mayor riqueza.

Si te atreves, comparte tus resultados en los comentarios o en redes sociales con el hashtag #soyPapelPintado y así podremos leernos.

Y recuerda: no hay una sola verdad en una historia, todo depende de quién la cuente.

Créditos: foto de DS stories [Pexels]: https://www.pexels.com/es-es/foto/modelo-estampado-verde-figuras-6990031/

Deja un comentario