Una corrección ortográfica y una buena edición de estilo pueden transformar tu novela. El objetivo es aprender técnicas prácticas para mejorar tu escritura y conseguir que tu texto fluya con naturalidad.
Seguro que muchas veces has tenido la sensación de que tu novela puede sonar mejor, ¿a que sí? Quizás las frases te resultaran torpes o mal hiladas, los diálogos sobrasen o pareciesen poco naturales y el ritmo se ralentizara en demasiadas escenas.
Para tu consuelo, he de decirte que es algo mucho más común de lo que parece, y que los autores profesionales también necesitan una mirada externa que les ayude a pulir todos esos elementos que le patinan en sus textos.
La buena noticia es que mejorar tu escritura no significa reescribirlo todo ni perder tu estilo (ya te comentaba en una entrada anterior lo que es el ‘estilo’ de un autor). Significa aprender a escuchar tu propio texto, ser crítico y saber cómo ajustar los matices que lo harán más eficaz.
El poder de una corrección literaria
No son pocas las veces en las que un cliente me ha dicho esta frase: «Échale un vistazo rápido»; una afirmación que, a día de hoy, no sé cómo replicar sin extenderme. ¿A qué se refiere el autor o la autora con «vistazo rápido»? ¿Cómo se echa un vistazo rápido a un manuscrito de mínimo 150 páginas?
El problema aquí, en mi opinión, es que el autor o la autora confunde una corrección literaria con eliminar errores, fácilmente detectables a simple vista (la mayoría de carácter ortográfico); pero olvida que el verdadero propósito de una corrección profesional es revelar la mejor versión del manuscrito en la voz del autor o autora.
A veces, una novela técnicamente correcta suena plana porque el ritmo, la puntuación o las elecciones léxicas que se hacen al crear no acompañan el tono de la historia. En este caso, la edición de estilo es como un trabajo cuidadoso sobre el texto: mejora con la eliminación o la ampliación, resalta sin cambiar y hace más claro sin forzar la voz del autor.
Una buena revisión, por tanto, debería afinar las frases de un manuscrito, aumentar la claridad y la coherencia narrativas, mejorar el ritmo en zonas ‘pantano’ y ajustar la naturalidad de los diálogos. En definitiva, una corrección no puede nunca responder a ‘echar un vistazo’ porque hacer que tu voz suene más profesional requiere tiempo, trabajo preciso y herramientas técnicas que cuiden la autenticidad del texto.
Cómo mejorar tu escritura desde hoy mismo
No necesitas esperar a una corrección profesional para empezar a escribir mejor. De hecho, hoy te propongo cinco ejercicios prácticos que puedes aplicar esta misma noche cuando te dispongas a escribir.
Lee en voz alta o utiliza el lector de voz en Word
Escuchar cómo suena tu prosa es el primer paso para comprender cómo escribes. Por ejemplo, si te falta aire al leer una frase, también le faltará al lector. La lectura en voz alta también podrá servirte para detectar repeticiones, puntuaciones que faltan o forzadas y construcciones que no fluyen (bien por extensión, bien por orden).
Simplifica sin perder matices
La claridad no está reñida con una peor prosa. Sustituye perífrasis verbales por formas verbales simples: «procedió a sentarse» por «se sentó» o «empezó a caminar» por «caminó». Ganarás ritmo y naturalidad.
Da protagonismo a los verbos y los sustantivos en las descripciones
El sustantivo y el verbo son motores en tu narración. Cambia «hizo un gesto de duda» por «dudó»; «la borrasca de viento y nieve a la falda de la montaña» por «la ventisca…». Cuanto más precisos sean, más viva resultará la escena.
Cuida la puntuación como si compusieras música
A menudo olvidamos que la puntuación imprime un determinado ritmo a los textos, pero también que cada signo posee un poder determinado: la coma acelera, el punto y aparte ofrece una pausa y es amigo del suspense; un punto y coma genera tensión… La lectura en voz alta te será muy útil para comprobar que estás utilizando la puntuación adecuada para transmitir lo que deseas al lector.
No te olvides del tono y de la coherencia
Asegúrate de que la voz narradora mantiene la misma intención a lo largo del texto. Si mezclas registros —formal, poético, coloquial— sin un motivo narrativo claro, la lectura de tu manuscrito se resentirá. Revisa también que el tono de tus personajes sea acorde a su personalidad.
Ten siempre a mano diccionarios de la RAE y páginas de consulta
«Duda de todo», ese es mi lema. Consulta, consulta y vuelve a consultar. Nunca será suficiente. Te dejo los enlaces que siempre están abiertos mientras trabajo:
Diccionario de la RAE: para consultas léxicas.
Diccionario panhispánico de dudas: dudas sobre uso y estilo del español.
FundéuRAE: para dudas sobre uso y estilo del español.
Wikilengua: norma, estilo y uso del español.
¿Cuál es la diferencia entre corregir y editar?
Cuando me enfrento a un manuscrito, en ocasiones, es necesario un trabajo de edición al inicio, porque hay muchos factores que hay que trabajar y pulir antes de pasar a la etapa de corrección (una de las últimas etapas en la publicación profesional de un texto).
Aunque suelen confundirse, corregir y editar no son lo mismo. La corrección limpia y ordena: se ocupa de la ortografía, la gramática y la puntuación. La edición de estilo, en cambio, interpreta, moldea y armoniza el texto.
Ambas son necesarias. Una corrección te asegura un texto impecable; una edición de estilo te garantiza una lectura fluida, coherente y, sobre todo, agradable.
Resumen:
Tu novela puede sonar mucho mejor si aprendes a leer tu texto con oído crítico y te permites revisarlo con paciencia. La clave está en no confundir naturalidad con descuido, ni estilo con artificio. Dominar el ritmo, elegir bien las palabras y ajustar la puntuación puede marcar la diferencia entre un manuscrito correcto y una obra que conquista desde la primera página. Para que tu manuscrito brille, necesitas una corrección profesional completa. Deja en manos del corrector la valoración de tu obra, tanto a nivel de edición como a nivel de corrección.
Y recuerda: huye siempre de las correcciones rápidas, porque tu texto no necesita un «vistazo rápido», tu texto necesita mimo y cuidado. Tu texto necesita brillar.
Créditos. Foto de KATRIN BOLOVTSOVA: https://www.pexels.com/es-es/foto/cuaderno-lapiz-borrador-texto-6193764/



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